Web

¿Por qué salen dos teléfonos en tu ficha de Google?

Nota práctica: Maps enseña dos números — o el primero es un móvil viejo — y quien llama no llega al mostrador. El nombre, la dirección y el teléfono tienen que ser los mismos en la ficha, la web y la puerta. Un solo número, y mantenerlo.

por Yerbabuena Digital·7 de septiembre de 2026·3 min de lectura

Estás en el mostrador. Alguien dice que os ha llamado dos veces y que no saltaba. Sacas el móvil. Buscas el nombre del local en Maps. Dos teléfonos. Pulsas el primero. En el taller no suena nada. O suena un cajón: el 6 de alguien que ya no viene.

No es un caso. Sale en talleres, ópticas, hoteles pequeños, tiendas que llevan años en la misma calle. El número bueno está pintado en la reja. Google enseña otro. A veces los dos. Quien llamó no vuelve a pulsar: cuelga y se va al siguiente del mapa. Tú te enteras, si te enteras, porque alguien lo dice en el mostrador.

El que pulsan y el que coge alguien

Quien te busca no compara. Ve el primero y llama. Si ese es un 6 que dejaste de usar cuando llegó el fijo, o el de la otra puerta, o un 952 que ya no es vuestro, la llamada se va. El segundo de la ficha casi nadie lo prueba.

NAP — nombre, dirección, teléfono — es el nombre corto de que esos tres coincidan en la ficha, en la web y en la puerta. El teléfono es el que duele, porque se pulsa. La dirección se tuerce más callada: un «bajo» que en otro sitio es «local 2». El nombre a veces arrastra un «S.L.» que Google no casa. Hoy va del número.

De dónde se cuela el segundo

Casi nunca lo puso nadie el martes. El móvil del primer año, cuando aún no había fijo, sigue en la ficha. Abriste otra puerta y las dos fichas se enredaron. Alguien abrió el perfil con un Gmail personal hace una década y nadie lo reclamó. A veces Google pone al lado del «llamar» la línea de WhatsApp.

A veces ni siquiera son dos fichas. Es la misma, con el fijo y el móvil los dos marcados como «llamar». O el 952 escrito de tres maneras: con +34, con espacios, sin ellos. Para ti es el mismo. Para Google son primos. Los deja.

Cada cifra llegó en un momento distinto. Nadie las volvió a poner juntas.

La reja, el pie, Maps

Sal. El 952 de negro en el metacrilato — o en la chapa — lleva ahí desde la reforma. Abre la web. Abajo, en el pie, otro: el de la plantilla de 2019, o el del que montó el sitio y se fue. Maps, el primero que sale, un tercero.

En el hotel chico el rótulo es el de recepción y Maps enseña el del comedor, o al revés: llaman a cocina a las diez de la mañana. En la óptica el que suena es el del laboratorio de arriba. En el taller, el de la furgoneta —pintado en la puerta corredera— no es el de la nave.

Tres sitios rellenados por separado. Quien llama no sabe cuál coge una persona.

Un solo número

Eliges el que suena en el mostrador y lo coge alguien. Ese, y solo ese, en la ficha, en el pie y en el rótulo. Mismos dígitos, mismo formato. Se quita el móvil viejo. Se reclama o se pide borrar la ficha duplicada. El nombre y la dirección se dejan iguales aunque no duelan hoy, porque Maps también se pierde ahí.

Si la ficha no es vuestra —un Gmail de alguien que se fue, una agencia que ya no contesta— primero se reclama. Hasta entonces el número que ves no lo puedes borrar.

Luego lo pruebas. Desde otro móvil, de pie en el local, pulsas el de la ficha. Tiene que sonar aquí. Si suena en otro sitio, aún no está.

Si no lo sostienes, vuelve

Cambias de compañía y te dan otro fijo. Se va quien tenía el móvil de la ficha. Pintas otro número en la reja y te olvidas del pie. En medio año otra vez hay dos.

Por eso el mantenimiento va con el trabajo. Alguien tiene que tocar los tres sitios a la vez. Si no, la fuga se abre sola.

Eso, en paquete, es Presencia (3.450 €): un solo nombre, una sola dirección, un solo teléfono en la ficha, la web y la puerta. Reservas (5.450 €) pone las citas en tu dominio. Operador (7.950 €) es el tamaño de arriba, cuando ya hay un flujo que contestar. Care (149 €/mes) es quien toca el número cuando cambia el contrato o se pinta otro en la reja; va con el trabajo, no se quita.

Los paquetes de Web & eCommerce. Contestamos por correo en 24 horas.

Preguntas frecuentes

¿Puedo dejar dos teléfonos en la ficha?

Google lo admite. Quien te busca no. Ve el primero y llama; el segundo casi nadie lo prueba. El número bueno es el que suena en el mostrador y lo coge una persona. Ese, solo ese, como principal.

¿De dónde sale el número que ya no uso?

Del móvil del primer año, de una ficha abierta con un Gmail que ya no es vuestro, de la otra puerta, o de una ficha duplicada que nadie borró. Nadie lo puso el martes. Se quedó.

¿Basta con cambiarlo en Google?

No. El mismo número tiene que estar en la ficha, en el pie de la web y en el rótulo. Si tocas uno y dejas los otros, en unos meses hay otra vez dos. Por eso mantenerlo es parte del trabajo.

#Google Business#SEO local#NAP#web#pymes
Volver a Perspectivas